¡Soy un hombre, Osgood! Cinco buenas razones para abrazar el travestismo…

Con faldas y a lo loco
Esta noche, contraprogramando a la Champions, recuperamos el clásico de Billy Wilder ‘Con faldas y a lo loco’ [compra aquí tu entrada]… y nos hemos puesto a recordar a algunos de los mejores travestis del cine. Y también nos hemos dado cuenta de que hay muchas y buenas razones para darse el gusto de “convertirse en mujer o en hombre” ¿Cuál es la tuya?

5. Para darle en los morros a tu agente | ‘Tootsie’ (1982)

Cuando eres un actor en paro con el que nadie quiere trabajar, no te queda otra que reiventarte. Michael Dorsey (Dustin Hoffman) se transforma así en Dorothy Michaels. Y no sólo consigue que le contraten, sino que se convierte en estrella de culebrón y adalid del feminismo. Los actores del método son así. Lo dan todo, ya haya que interpretar a un tomate… o a una mujer.

4. Porque tú lo vales… | ‘The Rocky Horror Picture Show’ (1975)

Sin ninguna duda el travesti más irreverente, provocador, libertino y trastornado del cine. Frank-N-Furter (el mítico Tim Curry) es el líder de los transilvanos en la Tierra, y vive por y para el placer, hasta el punto de “crear” la criatura sexual perfecta. Bizarra, divertida y sin complejos, la película es un canto (a grito pelado) a la libertad, el glam y las plataformas.

3. Para no sentirte solo | ‘Psicosis’ (1960)

Un claro ejemplo de que el travestismo no siempre es cómico, sobre todo si el que mueve los hilos es ese genio malvado llamado Alfred Hitchcock. Aunque el personaje haya sido explotado y parodiado hasta la saciedad, Norman Bates (o lo que es lo mismo, Anthony Perkins) con peluca y bata de boatiné… da mucho miedo. Bueno, lo de ser un psicótico homicida con personalidad múltiple tampoco ayuda.

2. Por devoción al sueter de angora | ‘Ed Wood’ (1994)

Tim Burton encandiló con este homenaje a las películas de terror y ciencia ficción de serie B sobre el que está considerado “el peor director de la historia del cine”. Ed Wood (Johnny Depp) es un joven entusiasta y extravagante, con poco talento para el cine… y afición a vestirse de mujer. “Me hace sentir cómodo”, explica. Pues nada más que decir. Bueno sí, que Martin Landau ganó su único Oscar por su maravillosa interpretación de Béla Lugosi.

1. Para no acabar en la página de sucesos | ‘Con faldas y a lo loco’ (1959)

Joe (Tony Curtis) y Jerry (Jack Lemmon) están espléndidos en sus papeles de dos músicos de poca monta que tienen que “refugiarse” en una orquesta femenina para huir de la mafia de Chicago. Y convertidos en Josephine y Daphne no les va tan mal. El primero se queda con la chica (Marilyn Monroe en todo su esplendor), y el segundo con un viejete millonario y muy… muy comprensivo. La película está considerada por muchos como la mejor comedia de la historia del cine y es un ejemplo más de la maestría de Billy Wilder para convertir lo ridículo en sublime.